LA “PETROMANÍA”

Que Gustavo Petro lidere algunas encuestas puede ser una fotografía de la realidad, o una estrategia para buscar que cometa errores luego de masajear su ego. De cualquier forma, la “Petromanía” es un fenómeno electoral que lo puede llevar a la Casa de Nariño.

Por: Alex Guardiola Romero

Debe ser muy grande la acogida de Gustavo Petro Urrego como candidato a la presidencia de la república, para que las firmas encuestadoras de propiedad de quienes lo persiguieron y odian lo ubiquen en los dos primeros puestos en sus mediciones. Al ser un hecho tan evidente su acogida, tanto que no lo pueden tapar con sus manos, las firmas encuestadoras del altiplano no han tenido otra opción que ponerlo a puntear en los estudios de opinión que realizan periódicamente por encargo de medios de comunicación con agenda política más que evidente. Las encuestas, que igual que las butifarras son muy sabrosas pero que es mejor no preguntar cómo las hacen, desde hace mucho se convirtieron en una herramienta moldeadora de opinión, cuya intencionalidad no es tomar una foto del avance del proceso democrático sino dirigir la atención al candidato que quieren promover bajo la estúpida regla del “voto útil”, aquella según la cual los electores votan por “el que va ganando”.

Gustavo-Petro

En este caso, como la “Petromanía” es una tendencia que se expande especialmente por zonas como la Bogotá profunda y la Costa Caribe rebelde, ocultar la realidad no solo sería descarado sino un ingrediente más que terminaría favoreciendo al exalcalde de Bogotá, viejo zorro quien sabe aprovechar los ataques e intentos de desconocimiento de sus contrincantes políticos. Sin embargo, un análisis sobre la situación requiere desmenuzar varios detalles que igualmente podrían volverse en contra de Petro, no solo por situaciones políticas sino por rasgos de su personalidad que evidencian su ego superlativo y su tendencia a aislarse al interior de un grupúsculo que lo rodea.

Para empezar, ponerlo de primero en las encuestas es un masaje a su ego que –presumen sus adversarios- tarde o temprano lo llevará a cometer errores. Y pueden tener razón. Reforzar el ego de Petro hace más difíciles las alianzas pues el candidato presupone que los demás que busquen aliarse deben someterse a él, único líder ungido por el dominio de las encuestas, lo cual mantendría indefinidamente las eternas divisiones de la izquierda y aleja a las tendencias de centro que buscan hacerse fuertes. Es decir, mientras Petro domine las encuestas será más complicada una coalición y la derecha tradicional y retrógrada dominará; divide y reinarás, para decirlo en una frase.

Por otro lado, en la agenda política de los grupos económicos, que además son dueños de los medios de comunicación, puede estar en marcha la estrategia de desgastar el nombre de Petro, por lo que tenerlo liderando las encuestas busca generar un “cansancio” en la gente que, cuando solo falte un par de meses para las votaciones, puede terminar decidiéndose por otro candidato que los medios presenten con un crecimiento importante; es decir, explotar la tesis de que “caballo que alcanza, gana”. Recordemos que Álvaro Uribe Vélez, faltando seis meses para las votaciones, era un candidato de baja aceptación que de repente creció en las encuestas y terminó ganando, así que ésta no es una estrategia nueva.

La creciente indignación de los colombianos contra las clases políticas tradicionales, así como la sensación de que Odebrecht, el Cartel de la Toga y otros escándalos por fin fueron las gotas que rebosaron la copa, se presumen como impulsoras de la imagen favorable y la intención de voto a favor de Petro; sin embargo, una sociedad con poca cultura política como la colombiana no es dada a traducir esa indignación en votos efectivos, pues los colombianos parecemos padecer del síndrome de la esposa maltratada, no de otra forma se puede explicar fenómenos como el ocurrido en las elecciones posteriores a la masacre de Macayepo, donde la mayor votación al senado la obtuvo Teresita García, hermana de “El Gordo” García, quien fue condenado por esos hechos, mientras que Iván Cepeda, quien fue uno de los defensores de las víctimas de esa masacre, apenas obtuvo algunos votos en la zona. El colombiano promedio muestra su indignación en público para ser “políticamente correcto”, pero en la privacidad del cubículo de votación deja aflorar su síndrome de esposa maltratada. En consecuencia, que Petro logre traducir la indignación de las redes sociales en votos efectivos a su favor, es un reto enorme que nadie ha logrado hasta ahora.

Otra barrera que debe superar Petro es la abstracción generada por el grupúsculo de áulicos que lo rodea, que casi que lo apresa, y que parece tener como misión alejar a todo aquel que pueda poner en riesgo sus virreinatos de chismes e intrigas construidos a la sombra de la imagen del exsenador. Si Petro quiere ser presidente, debe mirar más allá del muro que han construido personajes nefastos a su alrededor y permitirse acercamientos menos sectarios con posibles aliados. Como quiera que sus contrincantes políticos saben de este grupúsculo y de su modus operandi, ponen a Petro a liderar las encuestas para que los pseudo rasputines que los rodean le lamboneen al oído y se cierren aún más, lo cual va en contravía de la necesidad de coaliciones amplias e incluyentes de sectores democráticos. Solo cuando Petro escape del secuestro al que lo tienen sometido, podrá hacerse más amplia e incluyente una coalición ganadora.

Por ahora, la “Petromanía” seguirá creciendo independientemente de las encuestas, y cuenta con el factor sorpresa de que muchos de sus votantes no son medidos en los sondeos de opinión, pues se ubican en puntos distantes de la geografía nacional y porque no responden al perfil que necesitan los encuestadores para lograr resultados previamente construidos. Que la “Petromanía” se materialice en votos, en cambios reales en la política que tanto lo necesita, abrirá la puerta a una nueva manera de servir, alejada de los cocotazos, los falsos positivos y las componendas criminales. Ojalá Petro no desperdicie esta oportunidad histórica.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s