ÁLVARO URIBE, O EL SÍNDROME DEL EXPRESIDENTE JUBILADO

El saboteo rayano en la locura de un expresidente sin oficio. Para este 30 de mayo, celebremos el Día Sin Uribe, a ver si por lo menos ese día descansamos de tan infausto personaje.

 Por: Alex Guardiola Romero

 Uribe, sin argumentos más allá de la guerra misma, es no sólo prescindible sino un estorbo para los colombianos y nuestro futuro. Como el mueble viejo que no sabemos dónde poner y nadie quiere recibir de regalo, pero que no tiramos a la basura porque tiene el interesante efecto de recordarnos nuestras miserias pasadas, lo que no queremos repetir, lo que no pensamos volver a vivir. Y no lo digo sólo por su verborragia incontenible, sino porque utiliza el Twitter como arma de destrucción masiva, como vehículo predilecto para su saboteo profesional. Lo digo, también, porque ha demostrado sin pudor que lo tiene sin cuidado el futuro de nuestros hijos, al fin y al cabo ya el de los suyos está en un paraíso, lejos del hambre que ha dejado esta guerra, lejos de las lágrimas que hemos derramado por la costumbre malsana y proterrorista –según él- de querer un mundo mejor.

Da lástima el expresidente, tan incapaz de ser feliz en su retiro y tan ignorado en su seno familiar que busca la manera de hacerse notar a cualquier precio, como el niño asocial que llama la atención golpeando a los demás, o matando al mejor estilo de Adam Lanza, el homicida de la escuela Sandy Hook. Porque a Uribe no le importan ni los colombianos muertos ni los vivos, o inventar atentados contra gobernadores; ni siquiera le importan los miembros de las Fuerzas Militares, como quedó demostrado cuando reveló las coordenadas en las que soldados de la patria debían recoger a miembros de las Farc que iban a ser trasladados a Cuba.

Image

Foto cortesía de El Colombiano.

Nadie le niega su derecho a opinar, o a pensar en un modelo de país sembrado de tumbas de pobres –porque los ricos sólo mueven los hilos de la guerra sin ensuciarse las manos-, y tampoco se le niega su derecho sagrado a no estar de acuerdo; lo que sucede con Uribe es que su actitud denota odio visceral, deseo desenfrenado de poner palos a la rueda, incluso sus ganas de tumbar todo avance que represente el fin del conflicto. Y es que, al fin y al cabo, ¿quién es Uribe sin la guerra? Un expresidente doblemente obsoleto, un incordio hasta para doña Lina, quien ya debe estar harta de tenerlo en casa.

Se le olvida, por ejemplo, que mientras dialogaba con los paramilitares bajo un ficticio cese el fuego, los motoaserradores mataban a Alfredo Correa D´Andreis, un gigante bonachón incapaz de hacerle daño a nadie; y uno se pregunta cómo puede enterarse de coordenadas siendo expresidente, pero nunca se enteró de las reuniones de criminales en el sótano de la Casa de Nariño que él ocupaba. Se ha vuelto experto en mirar la paja en el ojo ajeno, negando incluso la viga en su propio ojo, una actitud patológica que su amigo el excomisionado Luis Carlos Restrepo, no vio por estar en desmovilizaciones presuntamente ficticias.

Por fortuna, todos sabemos que las malas mañas no se repiten, y a nadie se le ha ocurrido chuzarle su Twitter, tal vez porque quienes lideran esas maneras non sanctas están disfrutando de fiestas de disfraces el Panamá. Tal vez a Uribe le parezca un chistecito de vagos, pero si los colombianos éramos felices sin conocerlo, seguramente sobreviviremos sin él.

A Uribe le sentaría bien criar caballos en el Ubérrimo, para que por fin deje de montárnosla.  

Bogotá, Abril 14 de 2013.

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Alvaro Eliecer Orrego Puerta dice:

    Señor Alex. he visto sus artículos y la verdad me embelesan, leyendo sus escritos me doy cuenta que ese mismo sentimiento lo yebo por dentro y no tengo la capacidad de expresar, pero me identifico tanto que siento un placer muy grande y un descanso también porque encuentro que Jaime Garzon debe estar tranquilo en su gloria ya que tiene colegas encarnados que continúan su legado.
    Yo soy un campesino de Antioquia y no tengo mucho estudio,pero me basta para analizar algunas cosas que pasan en este hermoso país.
    Señor Alex. Gracias,gracias y gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s